Ciclista, respeta

Somos el débil de la carretera, eso es un hecho que nos deja en inferioridad ante los vehículos con grandes (y rocosas) carrocerías. El respeto al ciclista es más necesario debido a que el peligro hacia el conductor de la bicicleta es más evidente que para el de los coches, camiones o autobuses. Sin embargo, para pedir respeto, primero hay que saber respetar y cumplir con las obligaciones que tráfico, como vehículo, te exige. En primer lugar, respetar las normas de circulación.

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Constancia, la mejor cualidad del ciclista

El ciclismo exige unos cuidados extraordinarios. No sólo a nivel alimenticio o físico, sino psicológico, el más importante, ya que será nuestra mente el gran apoyo para mantener dichas exigencias. Es la parte negativa de un deporte que da mucho por lo que recibe.

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¿Qué talla de bicicleta se adapta a mi estatura?

En ocasiones damos con un catálogo de bicicletas amplio del que nos interesamos por más de un modelo. Pero siempre entra la duda: ¿será la adecuada para mi estatura? Un problema que nos hará perder la ocasión de disfrutar de más de un modelo de bicicleta. Una duda que se hace más y más presente con tanta oferta de compra por internet. 

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Montaña: peligro para el ciclista

La majestuosidad de los puertos de montaña siempre ha sido un reto para el ciclista. Enormes moles esperando ser domadas por personas de infinito menor tamaño. Grandes paisajes, ríos de aguas cristalinas y vegetación capaz de regalarte ingalaciones de oxígeno que la ciudad nunca te podría dar. Un paraíso accesible, al alcance de todos a cambio de un puñado de esfuerzo. Pero, cuidado, no todo es belleza y felicidad. Existen una serie de aspectos a tener en cuenta y con los que deberíamos salir casa con suma claridad.

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Separación de 1m50, ¿suficiente?

La separación mínima de adelantamiento fue un avance importante en su momento. El reglamento de tráfico obliga a los vehículos incluso a desplazarse al carril contiguo para superar a los ciclistas. El problema es la falta de cumplimiento de esta norma, un hecho que cuanto menos provoca el susto en el más débil. Normalmente los atropellos se producen en un tipo de situación especial, con consumo de alcohol el más común. Los adelantamientos fuera de norma se producen a diario (la gran mayoría de conductores respeta al ciclista), pero ¿cómo se pueden castigar estos hechos?

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¿Bicicleta buena, bonita y barata?

Buenos, bonito y barato. Son tres conceptos clásicos y muy difíciles de mezclar en un único producto. Normalmente lo que es caro suele reunir las otras dos cualidades, pero ya no es barato; lo que es de ínfima calidad también, pero ya no es bueno; y lo que pierde en estética puede ser bueno y barato, pero en ningún momento bonito. En cambio, difícil no es sinónimo de imposible, por lo que debemos estar atentos a las ofertas que puedan surgir. Mucho más en un tiempo donde las tiendas conocen cómo están los bolsillos de los ciudadanos y, por tanto, del de los usuarios de bicicleta.

En Bici-Tienda ofrecemos materiales de primeras marcas y de total confianza. Eso no es novedad, ya que hoy en día se realizan unos productos muy válidos y con unas prestaciones magníficas para el ciclista. La novedad tampoco está en la estética, aspecto que, por supuesto, se cuida con mimo en todos los modelos que se trabajan. Se trata de algo que casi todas las marcas miran al milímetro y en lo que la competitividad es muy elevada.

Sin embargo, la novedad de Rocasanto y Bici-Tienda está en el precio. Todas las bicicletas ofrecidas están rebajadas al 50% de su precio. Por lo tanto, ¿son baratas? Sí. ¿Son bonitas? Este es un aspecto más subjetivo, pero también. ¿Son buenas? Sin duda, con componentes de Shimano, KMC, Kenda… ¡Qué mejor garantía!

Puedes ver más información sobre todos nuestros modelos y nuestros productos en www.bici-tienda.com y valorar por ti mismo.

Si estás atento a las promociones especiales, incluso puedes ahorrar portes y conseguir tu bicicleta por un precio aún más bajo del esperado. Para cualquier duda sobre cualquiera de los modelos, puedes contactar con nosotros a través de las redes sociales en las que estamos presentes o del siguiente correo electrónico:  info@bicitienda.com

La recuperación, la base de todo buen ciclista

Este es un aspecto fundamental sobre el que se construye la evolución de un gran corredor. Sin duda, es un proceso en el que no sólo se descansa, cuyo pensamiento constituye el primer gran error. Recuperar, por definición, es volver al estado anterior a un esfuerzo realizado. No sólo a nivel físico, que, por supuesto, también, sino a todos los niveles, sobre todo psicológico, un desgaste al que en ocasiones no le prestamos toda la atención que debiéramos.

La primera premisa es el descanso, no cabe duda. Pero no cualquier tipo de reposo. Al igual que todo esfuerzo se debe realizar de forma progresiva, el camino al reposo se debe producir a través de una disminución progresiva de la actividad. En primer lugar, hay que mantener el calor corporal y no ofrecer al cuerpo un cambio brusco de temperatura. No es recomendable hacerlo en ningún caso, menos en un momento en el que el cuerpo se encuentra indefenso por su debilidad y el gasto energético realizado. Constipados o cortes de digestión son las más comunes respuestas del organismo.

El equipo Sky, a la cabeza de la aplicación de nuevas técnicas de recuperación, obliga a sus corredores a realizar rodillo tras las etapas. De este modo se puede escalonar el decrecimiento del esfuerzo y se evitan lesiones absolutamente innecesarias y traicioneras. El masaje, teniendo posibilidad, es una muy buena opción. Relaja los músculos, evita los tirones y mejora el descanso, estando listos para darnos respuesta al día siguiente de nuevo, reduciendo mucho el desgaste.

Otro aspecto al que hay que dedicar tiempo es a la desconexión mental. El ciclismo es físico, no hay duda, pero un porcentaje es psicológico, llegar más allá requiere de todo nuestro espíritu, de todas nuestras ganas de superación. Sólo así un ciclista es capaz de realizar distancias tan largas ante condiciones casi siempre desfavorables. Para ello conviene realizar actividades de ocio relajadas y que exijan atención muy básica.

 

El sol, aliado y enemigo del ciclista

El astro rey ilumina todo a su paso, cediéndonos la posibilidad de disfrutar y contemplar paisajes y peligros, avistar siguientes obstáculos a sortear. Muchas bondades nos ofrece, como el calor en meses fríos o puntos de referencia temporales y de orientación, información disponible para quien sepa descifrarla. En cambio, no todo lo que nos aporta el sol es beneficioso. La exposición excesiva a sus rayos nos producirá diferentes daños en el cuerpo, así como nos puede afectar, por ejemplo, a nivel de hidratación.

Como estos efectos en muchos casos pueden ser muy perjudiciales, se deben tener en cuenta algunas acciones que nos ayudarán a paliar o evitar ese perjuicio. En primer lugar debemos proteger en todo momento nuestra cabeza, el centro de operaciones y cuya exposición excesiva nos puede regalar mareos o desmayos a bote pronto. Entre otras muchas afecciones a largo plazo.

El sol también es fuente de vitamina D, muy necesaria para nuestra piel. Como en todo, la virtud está en el punto medio, ni exceso ni defecto. Son bastantes conocidos los efectos nocivos de un consumo excesivo de los rayos ultravioletas en el organismo, pudiendo ocasionar aparición de melanomas (cáncer). Ante tal tesitura habrá que recurrir a cremas que filtren su acción y reduzcan sus efectos. En todo caso, convendrá hacer descansar al cuerpo en un lugar refugiado del sol.

En meses estivales, tendremos que tener cuidado también con el calor, debiendo paliarlo y compensarlo con consumo de líquidos. También con prendas que transpiren el sudor y, a poder ser, de colores claros -reducen la sensación de calor-.

Por otra parte, el sol nos afecta a nivel visual. Para bien, ya que nos ayudará en algunas ocasiones a distinguir objetos y obstáculos, pero también para mal, pudiendo crear ilusiones ópticas o desgastar nuestra visión. Las gafas en este sentido nos serán muy útiles.

El calentamiento del ciclista

El calentamiento constituye una de las partes más importantes de la actividad ciclista. Sin realizar este tipo de ejercicios preparatorios, es muy peligroso y poco recomendable cualquier práctica deportiva, más aún una en la que las piernas son el bastión principal. El ciclismo es muy duro debido precisamente a la exigencia muscular que requiere. Mantener el esfuerzo de forma constante ofrece un desgaste enorme para el que debemos estar preparados.

Se debe evitar a toda costa realizar ejercicio de forma brusca, buscando en todo momento lo progresivo. En primer lugar debido a las potenciales lesiones musculares que pueden surgir, un problema que no se debe dejar pasar por alto, ya que a medio y largo plazo nos interesa haber cuidado al máximo nuestros músculos. La ecuación es sencilla: a mayor cuidado, más respuesta darán cuando les necesitemos. Es también sentido común. Los problemas musculares, además, se suelen arrastrar durante mucho tiempo. Un tema delicado, por tanto.

Para ello hay que reservar un tiempo antes del entreno e informarse sobre técnicas que nos ayuden a estar preparados para la carga de trabajo a la que nos vayamos a ver sometidos. Dependiendo del tipo de objetivo que nos marquemos, así deberá ser el calentamiento. Es mejor que sea demasiado prolongado a demasiado corto, pero no cabe duda de que en el punto medio está la virtud, como en todos los parámetros.

El ciclismo es un deporte de fondo, pero no sólo en un mismo día, sino en el transcurso de la acumulación de esfuerzos a lo largo de periodos amplios de tiempo. Es ahí donde se notarán todas las molestias y el sacrificio. El ciclismo y el deporte son largo plazo. Las prisas, las enemigas a evitar. Tanto para evitar lesiones con previsión como para paliar la falta de la misma. Tengámoslo en cuenta.

 

Rotondas, ese enemigo anti-ciclistas

Las rotondas son un punto de peligro evidente. Son una gran solución para el tráfico, aunque para algunos conductores suponga un auténtico problema por no saber cómo afrontarlas. Sin embargo, para el ciclista son una de las situaciones más claras de inferioridad, al deber compartir trazada y tener que depender del beneplácito del resto de vehículos para atravesarlas.

El ciclista puede asumir riesgos y entrar en el momento indicado, pero nunca debe perder perspectiva del lugar que ocupan en la intersección todos los vehículos en todo momento, sobre todo los más próximos a él. La razón es muy sencilla. Imaginemos un supuesto. Un coche quiere salir de la rotonda en la primera salida, pero coincide con el paso del ciclista, que intercederá en el paso durante un lapso de segundos.

En primer lugar dependeremos del respeto del conductor de dicho vehículo para poder atravesar su salida. En caso de que queramos evitar un atropello o susto de importancia, por supuesto.

El modo correcto de proceder a la travesía de una rotonda comienza por el respeto absoluto de las normas de tráfico, es decir, por respetar el ceda el paso que se obliga a todo vehículo que entra en la intersección. Si lo hacemos, después tendremos derecho moral a protestar por cualquier incidencia que tenga lugar.

Se hace esencial mostrar de forma clara y concisa todo movimiento que vayamos a realizar. Los brazos nos deberían ayudar a hacernos muy visibles y previsibles. Incluso estando delante de los coches, que ante las indicaciones no sufrirán la incertidumbre de no saber qué hacer en dichos momentos.

El objetivo debe ser salir lo antes posible de la rotonda, quitarse de en medio. Así evitaremos al máximo el peligro. Como vehículo, tenemos derecho a transitar por ellas como cualquier otro, pero para facilitar el tránsito de otros usuarios de la vía y evitar conflictos innecesarios, es conveniente realizar el paso por el carril exterior y tratando de ceñirse al margen derecho del carril.

Si tenemos que atravesar alguna de las salidas, observaremos primero e indicaremos de forma inmediata nuestra intención. Si no vemos una clara intención del conductor de dejar paso, es mejor esperar a una mejor ocasión. El riesgo debe ser mínimo para nosotros, los más débiles de la calzada.