Cantabria, la meca del cicloturismo y el MTB

Es una región magnífica para la práctica de deportes que mantengan el contacto directo con la naturaleza. Tanto en rutas para el ciclismo de carretera como para otras modalidades como el MTB, posee una gran riqueza y variedad, siempre en relación con el mar o, sobre todo, la montaña. Horas de contemplación de grandiosos y alpinos paisajes que incluyen preciosos valles, coronados por praderas de color verde perpetuo.

Puertos de montaña como La Lunada, La Sía o rincones bien populares como el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, el impresionante y vertiginoso Salto de la Cabra, en el archiconocido desfiladero de La Hermida o la alpina y accesible subida a la Fuente del Chivo, pasada la estación de Alto Campoo y con acceso en MTB al pico de los Tres Mares, desde donde poder divisar tres valles diferentes en los que las nubes suelen recordar a la inmensidad del propio mar; y no tan conocidos como el durísimo y breve Paso de la Estranguada, los paisajes de ensueño que envuelven Suances y sus colinas o el increíble bosque y parque natural del Saja y Besaya en el paso de La Palombera.

Todos parajes en los que el cicloturista puede disfrutar con tranquilidad, con poco tráfico y varias posibilidades de encadenar uno tras otro maravillosos retos, siempre con tinte turístico y paisajístico, casi por inercia. Las comunicaciones son bastante buenas, con autopistas recorriendo la horizontal y la vertical de la Comunidad y buenas conexiones de tren y autobús con la capital, donde el tránsito con la bicicleta se complica debido a la existencia de un volumen bastante elevado de tráfico.

Poco a poco iremos profundizando en algunas de las rutas indicadas, así como indicando las distintas alternativas para llegar a ellas y la posibilidad de combinarlas con otras actividades ciclistas y de ocio.

La EMT se suma al respeto por el ciclista

La Empresa Municipal de Transportes de Madrid se añade a la pelea por el respeto al ciclista. Con la ubicación de los nuevos carteles en los autobuses y a la vista del usuario de este medio de transporte, se suma en una lucha necesaria y en la que la convivencia respetuosa es el mejor camino para todos vehículos, ciclistas y peatones, cuyos respetos también se reclaman.  Sigue leyendo

Pavé, relación de amor/odio con el ciclista

El ciclismo de carretera se caracteriza por rodar sobre pavimento liso, donde la bicicleta desliza mejor que sobre otras superficies como la tierra o el barro. Sin embargo, hay carreras que se adentran en estas superficies como la Strade Bianche, la Tro Bro Leon o, en España, el Memorial Momparler, de aficionados. Incluso en una cicloturista importante como la organizada por Alberto Contador se han incluido en alguna ocasión tramos de tierra. Sigue leyendo

El autobús, la grupeta: beneficios de ir en grupo

Como en todo, y más en el ciclismo, el aspecto psicológico cuenta y mucho. Puedes cubrir una distancia de 50 kilómetros a un ritmo de 40 km/h en solitario o en grupo. Misma distancia, misma velocidad, mismas condiciones… pero la percepción de rodar en solitario siempre será más dura, preguntes a quien preguntes. ¿Por qué?  Sigue leyendo

¿Cómo son las piernas de un ciclista?

En pocas palabras: una roca. Son la base que nos llevará al éxito o al fracaso, acompañados del resto del organismo, que asistirán mejor o peor a la herramienta que un ciclista mejor debe cuidar. En ocasiones tratamos el cansancio global que produce un deporte tan exigente como este, pero no cuidamos con mimo la responsable de buenos o de malos momentos.  Sigue leyendo

La solidaridad del cicloturista

Si algo distingue a un buen cicloturista de uno que no lo es, es la implicación con su ‘profesión’. La gran mayoría de practicantes son personas que tienen su trabajo y gustan de la filosofía necesaria para compartir en las carreteras su sabiduría y experiencia. En ocasiones nos encontramos con el clásico ‘elitista’ que piensa que el camino es suyo. No hay nada más egoísta. Esa misma actitud es la que da con numerosos ciclistas atropellados a lo largo del año. Todos tenemos derecho a circular por una vía destinada al tránsito de vehículos -salvo prohibición expresa, por supuesto-.  Sigue leyendo

¿Qué es una bicicleta fixie?

La palabra ‘fix’ tiene en inglés la acepción de arreglar, pero también la de fijar. De este nombre procede este el tipo de bicicletas fixie, que a primera vista no se diferencia del resto. Parece, de hecho, un modelo de una simple bicicleta de carretera. Sin embargo, las fixies nos permiten pedalear durante horas en el mismo nivel de esfuerzo, manteniendo siempre las coronas y los piñones (el desarrollo) y con muy poca variación en el pedaleo.  Sigue leyendo

Ciclismo vs fútbol

Es una comparación difícil, ya que todo deporte es diferente e independiente, pero es muy común la utilización del fútbol para ensalzar la grandeza del ciclismo. Ni el fútbol es tan fácil ni el ciclismo mucho más duro que otros deportes. No es menos cierto que es uno de los más exigentes que existe, pero hay que saber valorar todos y cada uno de las distintas prácticas y reconocer que cada una en su medida entraña una gran complejidad.  Sigue leyendo

La seguridad de las bicicletas

Uno de los lados malos de tener una bicicleta es el almacenamiento de las mismas. En muchas urbanizaciones existen lugares destinados a ellos, con salas cerradas con llave y con acceso restringido, aunque son excepción y de reciente origen. Otros lugares ofrecen lugares resguardados parcialmente, al alcance de los convecinos, pero con ciertos riesgos. En última instancia está la calle, mucho más peligrosa, aunque con opción de graduar la seguridad de la propia bicicleta.  Sigue leyendo

Ciclismo de carretera, ¿la más difícil?

La dureza del asfalto y la mayor longitud de las rutas la hace una de las más difíciles. Es cierto que también la superficie es más lisa y suele estar más limpia que las de Mountain Bike, por ejemplo, donde al disputarse en bosque y/o montaña, se ve más alterada por elementos que parcialmente invaden la vía.

Cierto es que ello no implica que las calzadas estén libres de ser invadidas por la acción del viento o la lluvia, sobre todo en zonas de alta montaña, sino que recibe un mayor cuidado debido a la utilización de las mismas por parte de los vehículos a motor. Por supuesto, convivir nos va a provocar mayor peligro, un hecho que ya de por sí añade mucho desgaste psicológico debido a la atención que hay que añadir a nuestro esfuerzo por rodar en un deporte ya de por sí muy exigente. Suele deslizar mejor la bicicleta en esta superficie, también es cierto.

Las caídas inclusive son distintas. En tierra puede haber piedras que nos provoquen heridas de cierta profundidad, pero lo más común es que el deslizar provoque más arañazo que herida. El gran problema del asfalto es que produce quemaduras, un desgaste en la piel mayor, algo más que superficial, lo cual suele necesitar en muchos casos intervención médica.

Uno de los mejores lados de utilizar la carretera es el hecho de que existe una regulación, unas normas marcadas sobre las que ampararse. Sin embargo, en monte no está definida tan claramente la forma de circular, pudiéndonos cruzar dos o más ciclistas en un mismo punto y en ambos sentidos. La visibilidad, claro está, no será la misma, siendo un peligro añadido. En estos contextos hay que ver y hacerse ver con toda la intención posible. Sólo así podremos evitar esos peligros añadidos a este bello deporte.