De ciclistas de éxito a organizadores

Recientemente acaba de finalizar la Vuelta a la Comunidad Valenciana, rescatada y organizada por los hermanos Casero. Ángel, ganador de la Vuelta a España 2001, y Rafa han logrado en tan sólo una edición que varios de los mejores equipos y corredores del pelotón internacional hayan decidido disfrutar del buen tiempo que ofrece la zona para rodar por sus carreteras y probar sus estados de forma en espera de objetivos mayores.

El ganador ha sido Wouter Poels, delfín de Chris Froome en el Tour. Se ha batido con corredores de la talla de Fabio Aru, Ion Izagirre o su nuevo compañero Beñat Intxausti. ‘Purito’ también se encontraba entre los ilustres, si bien su estado de forma aún dista mucho de ser el mejor. Un notable éxito de los ilustres hermanos, que han logrado incluso tener emisión en directo de sus cinco etapas.

Por otro lado, otro que ha celebrado recientemente su carrera ha sido Cadel Evans. Su Great Ocean Race ha sido un éxito por segunda edición consecutiva. Celebrada en Geelong, se trata de una prueba profesional inspirada en las clásicas «europeas», según reza en su página web, aunque con varias modalidades incluso populares para acercar el ciclismo al auge de la bicicleta en el país australiano. Corriente que precisamente impulsó el triunfo del antiguo corredor del BMC tras vencer en el Tour de Francia 2011.

Lo más común, en cambio, es que los ex ciclistas (algunos se atreven aún estando en activo) se lancen a otro tipo de aventuras más provechosas como las marchas cicloturistas, con mucho mayor público potencial. En la actualidad existen centenares a lo largo de la geografía española, miles a lo largo de la europea. Una de las más recientes y espectaculares ha sido la prueba andorrana ideada y llevada a cabo por Joaquim Rodríguez, aún en activo. Su primera edición, coincidiendo con la espectacular etapa reina de la Vuelta 2015, fue un éxito que hará que se ubique en pocas fechas en niveles de gran marcha.

Los ciclistas más laureados del pelotón no han dejado pasar la oportunidad. De este modo, Alberto Contador cuenta con su marcha desde hace años, que va variando su ubicación. Pedro Delgado, más clásico, ha recurrido a un emplazamiento único e invariable en la sierra madrileño-segoviana, escenario de sus grandes gestas en los ’80. Incluso Miguel Indurain, aunque de forma más modesta y discreta, tiene marcha con su nombre.

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