Diferentes tipos de ciclismo, diferente bicicleta

El ciclismo engloba a todas las modalidades deportivas que tienen como nexo en común el uso de la bicicleta para desarrollarlo. Dependiendo del terreno, el modelo de bicicleta o la singularidad de la competición, se puede clasificar el ciclismo en varios tipos: carretera, Mountain Bike, ciclocross, pista o BMX son algunos de los más importantes.

El ciclismo en ruta se disputa sobre asfalto, con alguna excepción como las carreras que incluyen tramos de pavé o tierra. Como en cada modalidad, la bicicleta tiene unas condiciones especiales para adaptarse mejor al medio. En este caso las ruedas tienen menor grosor y la posición del cuadro permite a los ciclistas adoptar una posición más baja sobre el manillar.

MTB o BTT es una modalidad que se desarrolla sobre terreno arenoso y, por tanto, más inestable. Piedras, malformaciones del terreno, las bicicletas de montaña están preparadas para todo tipo de reto, incluso para otros que tienen su propia bici específica. No es raro ver a ciclistas en carretera o ciudad con una mountain bike, normalmente más baratas y más prácticas. Es una modalidad muy exigente. Los brazos necesitan ir en tensión constante y sufriendo la irregularidad del piso, siempre alerta por si un bache requiere una corrección de la trazada. Por tanto, la posición del cuerpo es más erguida. Se utiliza este tipo de bicicleta para ascender por grandes pendientes, dados los desarrollos tan elevados con los que suelen contar.

El ciclismo en pista es el más plástico y elegante. Como su nombre indica, se desarrolla en un recinto especial –velódromo- y en el que se alcanzan grandes velocidades. Dentro de este tipo de ciclismo se encuentran a su vez muchos tipos de competición. El ciclocross combina elementos del ciclismo de montaña y el cross, añadiendo elementos como la hierba o accidentes que poco o nada tienen que ver con la práctica de la bicicleta como escaleras o saltos. El BMX comparte esa idea, la de encontrarse obstáculos constantemente. Las bicicletas en ambos casos deben ser flexibles, con amortiguación en ambos casos. Deben estar hechas de materiales resistentes, ya que van a sufrir muchos cambios de superficie y maltratadas por sus ciclistas. En estas dos modalidades cuenta más la habilidad y explosividad que las propias fuerzas. La técnica, por tanto, y la capacidad de reacción inmediata se hacen fundamentales. El resto son carreras más de fondo físico, aunque también cuenta, cómo no, este tipo de elementos. 

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