Euskadi y la representación territorial del ciclismo

El ciclismo en ocasiones se encierra en su propia burbuja. Eso añadido a los problemas intrínsecos que tiene, como puedan ser el dopaje, la falta de consenso en ciertas materias entre diversos organismos, ahora también las sospechas de la presencia de motores en las bicicletas, el llamado dopaje tecnológico. Muchos frentes sin solucionar y que no sólo no tienden a mejora, sino que por contra tienden a enredarse unos con los otros en una situación que únicamente aleja a los aficionados y empuja a las potenciales estrellas a conformarse con un mundo mucho más feliz y que desprende mejor sabor, el cicloturismo. 

Se necesita de un nuevo impulso, sobre todo a nivel mediático, donde únicamente las cuatro estrellas del presente y del pasado gozan de poder comunicativo. El resto son absolutamente unos desconocidos de no ser por los lógicos sectores más próximos a este deporte. En muchas ocasiones se pregunta cuál es la diferencia entre un deporte como el ciclismo y el omnipresente fútbol, al que le sucede un problema similar.

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BICICLETAS DE CARRERAS

El desgaste de la comunicación, presente en exceso en todos los canales, empuja a nuevas fórmulas, a buscar esa representatividad que sí tiene el fútbol y es capaz así de mover masas en su entorno. ¿Realmente a todos les gusta el fútbol o aumentan las audiencias por tratarse del equipo de casa o el más cercano del que presumir? El ruido y la defensa a ultranza del equipo es algo muy arraigado en España. ¿No hay algunos equipos de baloncesto seguidos únicamente por ser filiales de grandes equipos de fútbol? ¿Cuánta gente acude por gusto al mismo baloncesto en dichos casos? Las rivalidades de un deporte se trasladan al otro. Esa clase de polémica, de gancho, se debe traspasar al ciclismo.

Se debe porque ya ha funcionado. ¿Acaso no se movilizaba la marea naranja para apoyar a sus ciclistas? Incluso con la indumentaria de la formación del Euskaltel. ¿Y si se utilizase esa táctica para que las competiciones locales cobrasen un nuevo protagonismo? El orgullo de animar a tu tierra, algo muy atractivo en España, sea cual sea el deporte, puede ser un tren atractivo para sumar y provocar el efecto llamada que ya no produce el ciclismo profesional en sí.

En estos momentos sólo la presencia de hombres como Valverde o Contador pueden hacer que la gente se eche a la calle. Y no hay que olvidar que ni siquiera ellos son eternos, ya superan ampliamente la treintena y aunque con ellos nunca se sabe, su ocaso debería estar próximo. ¿Qué pasará entonces? Se deberían buscar nuevas fórmulas. O en realidad, no tan nuevas.

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