¿Cuál es la intención del Giro de Italia 2017?

En el mes de octubre se ha presentado el recorrido de la próxima edición del Giro de Italia. Si bien mantiene sus señas de identidad (puertos duros, mucha montaña), se reduce la dureza de la media montaña. Las etapas reina dejan de ser tan reinas y las contrarrelojes, en cambio, aumentan algo en su kilometraje. Rara avis, por cierto, en el ciclismo de hoy día. ¿Por qué estos cambios de rumbo? ¿Qué puede buscar la carrera italiana? 

Por un lado, la reducción de etapas de gran dureza hace que las grandes estrellas dejen de tenerle tanto miedo (a priori) a la corsa rosa. Sin más, la participación de los ciclistas más importantes es fundamental para atraer esponsors y para tener más repercusión a nivel mundial. Al rebajar la fama de la dureza de la carrera, pueden intentar que mejore el cartel. Lo que progresivamente en próximas ediciones puede hacer efecto llamada.

El Tour ha programado un menú de alta montaña soberbio en exigencia. Por ello, un candidato a ganar en París puede desistir en la idea de doblar Giro-Tour. Algo que se puede arreglar con un recorrido que evita subir Giau, Marmolada o Erbe para ascender Pordoi, Gardena, etc, que siendo muy altos, nada tienen que ver en dureza con los anteriores. Los grandes colosos se reducen al Mortirolo y el Stelvio, que ni siquiera se suben por su vertiente clásica, y al inédito Umbraill. El resto estarán en la meta, como el Etna, Blockhaus, Oropa o Piancavallo. El monte Grappa, en la penúltima jornada, se asciende por una de sus vertientes más suaves.

Todo tras dos ediciones excelentes en cuanto a su desarrollo, con múltiples ataques en colosos de la calidad de Agnello, Duran, Mortirolo, Finestre, etc. Ahora toca descubrir nuevos escenarios para descubrir nuevas estrellas. Quizás no persigan su objetivo de atraer estrellas. Pero siempre se ve un gran espectáculo, pese a que este año no se hayan incluido grandes diseños. La media montaña, por cierto, es inexistente, otra de las señas de identidad.

Un viraje en el diseño de una carrera que acumula una historia genial. La primera grande de la temporada entre el colorido de la primavera, las nieves de alta montaña y los tiffosi. La pelea por el rosa será encarnizada, aunque descafeinada en la calidad de los nombres, salvo sorpresa. Veremos.

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