¿Es posible ver el Gamoniteiro en carrera ciclista?

¿Es posible llegar al alto del Gamoniteiro? Hay pocos puertos más espectaculares que este, en un entorno paisajístico sin igual. El puerto de la Cobertoria contiene gran dureza, si bien la calidad de su carretera mitiga algo tantos kilómetros de dureza elevada. Sin ningún ápice de descanso se llega al desvío hacia la derecha, donde en seguida saltan las rampas de dos dígitos. Pronto se llega a una zona rocosa, donde la vegetación se acaba y las rampas ya no nos abandonarán. Llegaremos a la antena, donde el espacio es reducido. Las vistas, inigualables sobre todo el Principado. 

Los sueños con ver esta cima en el ciclismo profesional han sido siempre una constante. Los aficionados se imaginan sus rampas y cunetas repletas de público esperando a las estrellas del pedal. En cambio, la dificultad logística es elevada. El escasísimo espacio que hay en la cima impide por el momento celebrar ningún tipo de llegada de etapa. Lo escarpado del terreno no permite ninguna alegría técnica. No hay caminos que aprovechar para alojar parte de la infraestructura, ni ningún margen para negociar dificultades como acoger a los corredores en meta.

Se podría instalar toda la parafernalia en la Cobertoria, donde hay más espacio. Pero habría que descender de la cima a los ciclistas una vez terminan la etapa. Algo que no sería problema (se ha hecho en otras cimas) si no fuese por la estrechez de la calzada. En la antena se están produciendo obras y ciertos acondicionamientos. En formato cronoescalada se podría plantear, aunque no es exactamente el mejor formato para ver este puerto.

Otra opción podría ser recortar el puerto, si bien no parece una forma útil, quitando lo más espectacular de la ascensión. Tampoco hay ningún lugar apropiado para ubicar el arco de meta salvo la pequeña explanada final. Si no hay ninguna reforma, es muy complicado llegar en una carrera ciclista a la cima. Nada es imposible y ojalá en algún momento se encuentre una solución que nos facilite la llegada a una cima incomparablemente bella.

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