Separación de 1m50, ¿suficiente?

La separación mínima de adelantamiento fue un avance importante en su momento. El reglamento de tráfico obliga a los vehículos incluso a desplazarse al carril contiguo para superar a los ciclistas. El problema es la falta de cumplimiento de esta norma, un hecho que cuanto menos provoca el susto en el más débil. Normalmente los atropellos se producen en un tipo de situación especial, con consumo de alcohol el más común. Los adelantamientos fuera de norma se producen a diario (la gran mayoría de conductores respeta al ciclista), pero ¿cómo se pueden castigar estos hechos?

El atropello y asesinato de una persona, aunque se encuentre a los mandos de otro vehículo, sería penado en cualquier otro contexto. En cambio, ya son muchos los casos en los que el conductor y presunto homicida está en libertad a los pocos días de su captura. ¿Cuántas vidas de ciclistas se necesitan para que realmente se haga algo al respecto?

España ofrece unos números escalofriantemente altos en materia de atropellos. Las soluciones aportadas son pocas y desproporcionadas. Políticos y conductores dirigen al ciclista a un callejón que sólo tiene una salida: el carril bici.

No sólo es injusto, sino que supone vendarse los ojos ante un gran problema. ¿Por qué ha de ser el ciclista quien abandone la carretera si normalmente no es él quien comete las infracciones? ¿Por qué no se construyen calzadas exclusivas para motos? (por aportar un ejemplo que carezca exagerado y que ponga en contexto lo inapropiado de estas medidas). Además, estos vehículos sí provocan accidentes y suelen darse más casos de conducción temeraria que en el caso de los ciclistas, que no pueden alcanzar esas velocidades y movimientos entre coches.

Parece que las bicicletas no interesen, que son el enemigo débil y fácil de derribar. Una pena porque es el medio de transporte más ecológico.

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