¿Es posible ver el Gamoniteiro en carrera ciclista?

¿Es posible llegar al alto del Gamoniteiro? Hay pocos puertos más espectaculares que este, en un entorno paisajístico sin igual. El puerto de la Cobertoria contiene gran dureza, si bien la calidad de su carretera mitiga algo tantos kilómetros de dureza elevada. Sin ningún ápice de descanso se llega al desvío hacia la derecha, donde en seguida saltan las rampas de dos dígitos. Pronto se llega a una zona rocosa, donde la vegetación se acaba y las rampas ya no nos abandonarán. Llegaremos a la antena, donde el espacio es reducido. Las vistas, inigualables sobre todo el Principado.  Sigue leyendo

¿Cómo puedo escalar un gran puerto?

Las grandes subidas lo son también por la fama que generan a su alrededor, normalmente un prestigio que cruza las fronteras del deporte y llegan a muchos otros sectores. Por ello sus nombres encarnan algo más que un desafío a nuestro propio cuerpo. Sin embargo, no todo el mundo es capaz de ascender a semejantes monstruos. Angliru, Gamoniteiro o Lagos de Covadonga, en Asturias, Turó l’Homme o Pradell en Cataluña, Veleta o Peña Escrita en Andalucía, Bola del Mundo, en Madrid, etc. Todos son ejemplos de puertos o subidas que a poco que tengamos conocimiento, sabemos que son muy difíciles de abordar.  Sigue leyendo

El Angliru, el rey del ciclismo

En 1996 una persona invidente envió una carta a la organización de la Vuelta a España. Enrique Franco, director de la prueba, trabajó desde entonces con vistas a incluir esta soberbia ascensión en un futuro. Sólo dos años después se daría a conocer el bombazo, el puerto que cambiaría por completo la historia de la carrera y la comenzaría a equiparar a las otras dos grandes, todo un logro. Sin embargo, la grandeza del Angliru iría muchísimo más allá.  Sigue leyendo

El Angliru, la prueba del algodón

No hay otro puerto igual. Los hay más duros, aparecen subidas imposibles en varios países que intentan hacerle sombra. Pero no hay manera, la subida asturiana sigue siendo la reina de todas con cuantas sea comparada. Sus rampas, además de criminales, son constantes en lo salvaje, en lo inalcanzable. Con lluvia son un coto prácticamente cerrado a unos pocos, sin posibilidad de levantarse sobre el sillín para hacer más fuerza.  Sigue leyendo