Fabian Cancellara, el anhelo del gran campeón

El ciclista suizo se retira esta temporada dejando tras de sí un montón de tardes de gran espectáculo. Clásicas, cronos, grandes vueltas, monumentos, muros… Es difícil no imaginarse a Fabian en cabeza del grupo, dejando tras de sí un reguero de ciclistas. Incapaces todos de seguir su endiablado ritmo en pos de su objetivo.  Sigue leyendo

Ciclismo de carretera, ¿la más difícil?

La dureza del asfalto y la mayor longitud de las rutas la hace una de las más difíciles. Es cierto que también la superficie es más lisa y suele estar más limpia que las de Mountain Bike, por ejemplo, donde al disputarse en bosque y/o montaña, se ve más alterada por elementos que parcialmente invaden la vía.

Cierto es que ello no implica que las calzadas estén libres de ser invadidas por la acción del viento o la lluvia, sobre todo en zonas de alta montaña, sino que recibe un mayor cuidado debido a la utilización de las mismas por parte de los vehículos a motor. Por supuesto, convivir nos va a provocar mayor peligro, un hecho que ya de por sí añade mucho desgaste psicológico debido a la atención que hay que añadir a nuestro esfuerzo por rodar en un deporte ya de por sí muy exigente. Suele deslizar mejor la bicicleta en esta superficie, también es cierto.

Las caídas inclusive son distintas. En tierra puede haber piedras que nos provoquen heridas de cierta profundidad, pero lo más común es que el deslizar provoque más arañazo que herida. El gran problema del asfalto es que produce quemaduras, un desgaste en la piel mayor, algo más que superficial, lo cual suele necesitar en muchos casos intervención médica.

Uno de los mejores lados de utilizar la carretera es el hecho de que existe una regulación, unas normas marcadas sobre las que ampararse. Sin embargo, en monte no está definida tan claramente la forma de circular, pudiéndonos cruzar dos o más ciclistas en un mismo punto y en ambos sentidos. La visibilidad, claro está, no será la misma, siendo un peligro añadido. En estos contextos hay que ver y hacerse ver con toda la intención posible. Sólo así podremos evitar esos peligros añadidos a este bello deporte.