¿Es puro el cicloturismo de marca?

Si atendemos a la definición de cicloturismo de la RAE, entendemos aquel turismo que se realiza en bicicleta. Por tanto, todo lo que se aleje de ese concepto de disfrutar de paisajes, ciudades y entornos se puede considerar fuera del origen de esta palabra. Entonces, ¿por qué numerosas marchas y organizaciones que se hacen llamar cicloturistas? Quizás por el mero de hecho de ser capaces de atraer a un mayor número de participantes o por pura cuestión propagandística.  Sigue leyendo

De ciclistas de éxito a organizadores

Recientemente acaba de finalizar la Vuelta a la Comunidad Valenciana, rescatada y organizada por los hermanos Casero. Ángel, ganador de la Vuelta a España 2001, y Rafa han logrado en tan sólo una edición que varios de los mejores equipos y corredores del pelotón internacional hayan decidido disfrutar del buen tiempo que ofrece la zona para rodar por sus carreteras y probar sus estados de forma en espera de objetivos mayores. Sigue leyendo

El cicloturismo de alta montaña

Las marchas de alta montaña son mayoría en estos momentos en los que el cicloturismo está en auge y al cliente se le ofrece un menú de puertos y paisajes siempre incomparables al resto de la geografía. Así es, por ejemplo, en todos los eventos que se organizan en Pirineos, montañas alejadas de grandes núcleos de población y que dan ese extra de misticismo propio de los lugares deshabitados. Incluso en verano es duro correr allí, con el frío presente eternamente en las cumbres.  Sigue leyendo

Irati, la selva del cicloturista

Navarra regala muchas fotografías a sus visitantes, más aún cuando nos acercamos a la frontera francesa, donde los parajes son ya espectacularmente bellos y donde el clima, más frío, se deja sentir. Estos parajes son afrontados en numerosas rutas cicloturistas y una marcha, la Irati Xtrem, que disfruta haciendo sufrir a los esforzados de la ruta por los duros kilómetros de ascensión que jalonan estas cadenas montañosas.  Sigue leyendo

¿Son compatibles cicloturismo e invierno?

El periodo de tiempo comprendido entre primavera y verano ocupa gran parte del calendario de marchas y pruebas de carácter cicloturista. Se trata de días en los que el tiempo tiene menos probabilidades de estropear lo que durante tanto tiempo se ha preparado con mimo. Un día de lluvia, o incluso nieve, puede tirar por tierra hasta la celebración del evento. Por ello en invierno hay una oferta mucho menor en forma de congregación de ciclistas, al menos con una organización planificada detrás.  Sigue leyendo