La Vuelta 2016 y la personalidad perdida

Presentado el recorrido de una nueva edición de la Vuelta a España, parece que el modelo de cuestas imposibles quedó atrás, sin obviar del todo las mismas y con alguna aún coleando. Si bien los años anteriores habían sido una constante muestra de finales en subida de todos los colores en una misma edición, lo mismo va a suceder en 2016, con hasta una decena de puertos en los que estará ubicada la línea de meta. Supone casi un 50% de las etapas, porcentaje superior si dejamos de lado las dos contrarrelojes. Por lo tanto, el ciclista que quiera hacerse con el trofeo de vencedor final deberá escalar, a ser posible en los finales de etapa, ya que a esto habrán quedado reducidas las jornadas.  Sigue leyendo