Temporada de clásicas, acto I

El pasado fin de semana se dió el pistoletazo de salida a la temporada de clásicas del calendario profesional. Durante el mes de marzo y abril son multitud las carreras de un día que se celebran, especialmente en Bélgica y en Holanda, pero también en otros lugares, como Italia. Todas tienen en común su espectacularidad debido a que se corre sin cinturón de seguridad y por lo tanto los ciclistas se atreven a moverse lejos de meta. A fin de cuentas, no hay nada que perder, al dia siguiente no hay etapa. Eso, el pavé y las cotas, hacen que sea un territorio idóneo para el espectáculo

Las primeras clásicas con pavé y repechos cortos se disputaron el pasado fin de semana en Bélgica. La Omloop Het Niewsblad y la Kuurne-Bruselas-Kuurne encumbraron a Ian Stannard y a Mark Cavendish. El primero es una fuga de 45 kms. Una historia que contará a sus nietos, pues se vió en el corte bueno contra tres miembros del Ettix-Quick Step, entre ellos los favoritos Boonen y Terpstra. El cuarto y último integrante de la fuga fué Stannard, que resistió el ritmo impuesto por el resto y fué capaz de responder a los ataques de Boonen y Terpstra, para acabar batiendo a este último en el sprint entre ellos dos. Una victoria más que merecida tras aguantar ataques de todo tipo y tener fuerza para rematar en el último momento.

Diferente fué el desarrollo de la Kuurne-Bruselas-Kuurne. Con un perfil más llano y con los tramos de pavé más alejados de meta, la llegada al sprint era más probable. Aun así se produjo un corte importante, con más de 20 ciclistas de los importantes, a 60 kms de meta. Los equipos de los sprinters, excepto Quick Step, que había filtrado a Cavendish en el grupo bueno, se desgastaron para conseguir la unión. En el sprint final el inglés fué mejor que Ciolek, Kristoff y otros muchos favoritos, que tuvieron que rendirse a la superioridad de Cavendish.

La temporada de clásicas sigue durante todo marzo, si bien se ve alterada por la celebración de París-Niza y de Tirreno-Adriático. En Italia tenemos Strade Bianche, que sustituye  los adoquines belgas y franceses por tramos de carreteras blancas, no asfaltadas, y más tarde el primer monumento de la temporada, la Milan-San Remo. En Bélgica tenemos a final de mes multitud de ellas, con el E3 de Harelbeke, A traves de Flandes y sobre todo el Tour de Flandes como principales fechas. En Francia se celebra un domingo después la Paris-Roubaix. Veremos qué ocurre en próximos actos.

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