Vuelta Cicloturista a Málaga

La costa malagueña ofrece una de las mejores ofertas turísticas de toda Andalucía y, sin exageraciones, de todo el país. Playa, montaña, buenos hoteles, buenas ciudades, acceso a través de todo tipo de transportes, etc. Sin duda, para el cicloturista es de nuevo un destino acogedor, con buen clima a lo largo de todo el año y con muchas alternativas. Las montañas salpicarán todo lo que no sea playa, teniendo ambos reclamos muy cerca el uno del otro y pudiendo combinarlo con las «obligaciones» familiares. 

Una tarde de cicloturismo por el interior de la provincia nos llevará desde la propia Marbella, opulenta ciudad de playa y ocio, hasta el bellísimo paraje del Torcal de Antequera. Por el camino vamos a adentrarnos en los desconocido, en tramos que serán muy duros, inesperados, bellos, con espectaculares vistas conforme ganamos altura.

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El día atardece soleado y la pequeña bruma nos permite observar lo lejano e intuir lo poco que no podemos ver con claridad. De salida nos enfrentamos al constante y siempre duro Alto de Ojén. Buena carretera, tendremos que estar pendientes de los coches. Existe una alternativa menos concurrida, la antigua carretera, aunque carece de gran interés salvo lo que es el propio pueblo de Ojén.

Antes de iniciar el ascenso a las serranías, nos adentramos aún más en la profundidad de la provincia, acercándonos a Cártama. Entonces tomaremos un desvío a derechas para comenzar a descender por una bonita cuenca del río. Tomaremos la pista llamada de las Yeserías, una carretera estrecha y revirada que no asusta de inicio, pero que una vez se encarama a la montaña dará algo de vértigo.

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Superaremos durísimos repechos, alguno por encima del 20%. Alcanzada la breve localidad de los Gálvez tendremos algunos descansos alternados con tramos realmente difíciles. La bajada no nos da respiro, ya que ofrece mucha pendiente y curvas donde la bicicleta tomará gran velocidad.

Cresteando por las bellísimas montañas malagueñas nos encontraremos con un cruce. En él, tras llanear/descender/subir a media ladera, bajaremos de forma contundente al fondo de un barranco. En un principio parece literal, ya que de primeras parece que caeremos ladera abajo debido al gran cambio de pendiente. Un cambio de rasante que nos ofrece unas vistas espectaculares y un descenso peligroso y vertiginoso que hará disfrutar a los más hábiles. Hay alternativa más tranquila, aunque esta vez optaremos por bajar al fondo del barranco para volver a subir esta pared.

Más repechos y duras rampas nos llevan al pie de la subida a Villanueva de la Concepción. Este pueblo dará comienzo a su vez a la ascensión al Torcal de Antequera, una de las más sorprendentes formaciones rocosas de la zona. Declarado Parque Natural, ya desde la base se observa la pared en el margen izquierdo de la ascensión, entre buenas rampas y curvas que nos hacen ganar altura muy fácil.

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Llegada la cima y tras algún descansillo llegamos al cruce hacia la cima. Lo tomaremos con precaución, ya que el tráfico suele ser abundante en fin de semana. La primera rampa ya asusta, con el barranco expectante siempre a la izquierda. Pronto las formaciones rocosas tan clásicas en el Torcal nos acompañarán sin descanso, dando un paisaje y vistas espectaculares. Las rampas nos suben a la cima de la montaña que antes veíamos lejana, sobre nuestras cabezas. Pronto llegamos a una especie de planicie que nos lleva al centro de visitantes. Un parking, vistas de enorme belleza y las fotos de rigor.

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